Por: Bingoman
Carmelo Reyes González conocido luchisticamente como Cien Caras, tiene un lugar guardado en las letras de oro de la lucha libre, carismático, odiado y amado por los seguidores del pancracio el capo mayor fue uno de los más grandes gladiadores que han saltado de la gran escuela tapatía del Diablo Velasco, dentro de su historia tiene el record de haber estelarizado las dos entradas más grandes de la historia de la lucha libre.
Nacido el 18 de octubre 1949 en Lagos de Moreno Jalisco, Carmelo Reyes debutó en el año de 1974 bajo el nombre de «Mil Caras», creando un gran conflicto con Mil Mascaras con el en que incluso se hablo de un encuentro por los nombre que nunca se llegó a concretar, restando 900 unidades para quedar en cien sin imaginar que ese nombre le daría los más grandes logros en su carrera como gladiador.
Los inicios de Carmelo Reyes fueron como técnico donde rápidamente se coloco en los carteles estelares de la EMLL, con un físico imponente destacó entre los pesos de los pesados obteniendo el titulo nacional completo ante el gran Tony Benetto a quien conoceríamos más adelante como Gran Markus Jr,
Pero el carácter y temperamento de Cien Caras lo harían cambiar de bando donde la Diosa fortuna le tenía predestinado sus más grandes triunfos, el primero se dio rapando al Halcón Ortiz, posteriormente se convirtió en doble campeón nacional completo ante su más grande y odiado rival Rayo de Jalisco JR; la racha del capo de capos se vio coronada con la mascara de Siglo XX a quien derrotó en tres emocionantes caídas el 12 de Abril de 1987 en la catedral de la lucha libre la Arena México.
Los logros de Cien Caras siguieron creciendo al lado de su hermano Mascara Año 2000, al coronarse campeón de parejas derrotando a los hermanos Ringo y Cachorro Mendoza. además de acrecentar la rivalidad con el hijo de Max Linares a niveles insospechados, esto sumando al regreso de la televisión de la lucha libre, lo que provocó que la popularidad de Cien Caras se fuera a las nubes.
El momento cumbre para Carmelo Reyes llegó y el 21 de septiembre de 1990 ante el lleno más impresionante que se ha dado en la Arena México, Cien Caras exponía su capucha ante el Rayo de Jalisco Jr, el inicio no pudo ser mejor para el mayor de los dinamita ya que recibió a su adversario rompiéndole una guitarra en la cabeza de uno de los mariachis que anunciaban la llegada del luchados técnico lo que hizo que Cien Caras se llevara la primera caída, la segunda fue el hijo de Max Linares dejando todo en suspenso para la tercera y definitiva, después de intensos lances, llaves y toques de espalda finalmente el capo cedió y dejo su capucha mostrando el rostro de Carmelo Reyes González.
Lejos de perder su popularidad Cien Caras se colocó entre los favoritos no solo de los aficionados sino de las féminas, adoptando el mote del Jorge Rivero de la lucha libre: al mismo tiempo que se coronaba como el primer campeón mundial de peso completo del recién creado CMLL venciendo al que sería otro de sus más grandes adversarios el cubano americano Konnan el Bárbaro: además de salir airoso en un triangular de cabelleras donde se encontraban el mismo Konnan y el Perro Aguayo.
Para 1992 se venía vientos de cambios en la lucha libre y con bombo y platillos se anunciaba la creación de una nueva empresa, así la AAA llegaba con toda sus implementaciones modernas y Cien Caras era junto con sus hermanos uno de las piezas angulares de ese proyecto, los logros no tardaron en llegar pues se convirtió en el primer campeón mundial completo de la IWC al vencer a Carlos Santiago Espada Konnan.
El 30 de abril de 1993 celebrando el primer aniversario de la AAA en la Plaza de Toros México, Cien Caras sería participe de una función que paso a la historia como el record de taquilla más grande que se ha dado en la historia de la lucha libre en México, ya que más de 50 mil personas se dieron cita para ver el inédito encuentro de carrera contra carrera donde el mayor de los dinamita retiraría de los encordados al musculoso Konnan en un encuentro marcado por la polémica.
Su campaña dentro de la AAA terminaría a mediados de los 90 donde junto con sus hermanos Mascara Año y Universo 2000, se coronarían como campeones mundiales de Tríos de las Américas, además de participar en el primer pago por evento de una función de lucha libre mexicana en el Coliseo de los Ángeles Cal, nombrada donde los mundos chocan.
Cien Caras regresaría a la que fue su casa durante más de 20 años la EMLL, para seguir encabezando carteles como el duelo de cabelleras frente a Pierroth, Rayo de Jalisco y el Perro Aguayo, perdiendo los tres encuentros en lo que sería el inicio del adiós del capo mayor, ya que su ausencia en las carteleras del Consejo Mundial era cada vez más frecuentes, para finalmente despedirse oficialmente el 18 de marzo del 2005, en una lucha de apuestas donde nuevamente se vería las caras frente al Perro Aguayo y su vástago quienes dejarían pelones a Cien Caras y Mascara Año 2000.
Después de retirarse oficialmente se supo que Cien Caras invirtió muy bien el dinero obtenido en la lucha libre, ya que es un exitoso empresario ganadero en su natal Lagos de Moreno., dejando sin duda un hueco muy difícil de llenar en la historia de la lucha libre mexicana.






